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¡Completa la Historia de Ernesto el Vampiro!

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Sobre esta actividad

Rellena los espacios en blanco de la divertida historia de Ernesto y su cumpleaños vampírico.

Creada por

Brasil

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¡Completa la Historia de Ernesto el Vampiro!Versión en línea

Rellena los espacios en blanco de la divertida historia de Ernesto y su cumpleaños vampírico.

por Nancy Avellaneda
1

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EL ÚLTIMO CUMPLEAÑOS :
Ernesto quería ser un . Un vampiro chupa - sangre , de esos que vuelan como murciélagos , no se reflejan en los , tienen más fuerza que Superman y todo el día se lo pasan durmiendo .
Ernesto tenía dos : uno de y otro de Vampiro Negro ( porque el de Winnie Pooh ya se lo había regalado al primito ) .
Cuando llegaba del colegio , se ponía la capa y los y isácate ! a morder , saltar de acá para allá y asustar a la tortuga .
Ernesto tenía ocho años ; le faltaba poco para los .
¿ Qué querés hacer para tu cumple ? ? le preguntaron los papás un jueves a las seis y media de la tarde .
- iUna con vampiros ! ? dijo Ernesto . ( Qué iba a decir , ¿ no ? )
La mamá alquiló un tenebroso y el papá buscó a los . La abuela hizo la , y la tía ( la mamá del primo del disfraz de Winnie Pooh ) le pintó la cara de blanco . Y rojo para los labios y negro para los ojos , así parecía que tenía ojeras . Le compró un disfraz nuevo , también . Venía con colmillos de repuesto . Entre los animadores había un vampiro con piel verdosa , otro con galera y también uno alto , de ojos punzantes como espinas . Un vampiro vampirísimo .
? iAy , este Ernestito ! ? se quejaba la abuela mientras ponía en la mesa la torta de chocolate con forma de ataúd ? . iLa torta que me hiciste hacer ! ? Sí , esta vez le picó fuerte ? sonrió el padre .
Lo que no sabían ellos era que , desde el rincón más oscuro del salón , ocultando media cara con su capa , el vampiro vampirísimo los escuchaba .
Que empiece la fiesta ! Y empezó : los chicos jugaron al paquete - momia , al fútbol con una pelota de calavera y tomaron Coca - Cuco . Después llegó la hora de la torta , y ahí sí , en el preciso momento en que se apagaron las luces , pasó lo verdaderamente terrorífico .
Ernesto escuchó un muy cerca de su oído . Decía así : " Si realmente ansías ser un vampiro , piénsalo fuerte mientras soplas las . Solo cuando hayas apagado la última , tu deseo se habrá hecho realidad " .
A Ernesto le corrió un escalofrío por la columna vertebral , pero no tuvo tiempo para pensar . Bueno , para pensar sí . " Quiero ser un vampiro - quiero ser un vampiro - quiero ser un vampiro " , pensó . Nueve veces lo pensó . Una por cada velita .
Pero las velitas eran de las que se apagan y se vuelven a encender . Estuvieron cantándole el feliz diez minutos , hasta que Winnie Pooh apareció con un vaso lleno y lo volcó sobre las velas malditas . No se encendieron más .
A la mañana siguiente , cuando Ernesto se miró en el espejo , se vio borroso . " Qué sucio " , pensó . Después abrió la boca para lavarse los dientes y notó que su colmillo derecho estaba largo y punzante . . . como una espina .

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