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Sobre esta actividad
En un charquito llamado Charco Azul vivía una rana pequeña llamada Pepa. Pepa saltaba bajito: ¡plop, plop!
Un día vio a las ranas grandes, Roco, Tina y Lupo, saltando muy alto. —¡Yo también quiero saltar así! —dijo Pepa.
Decidida, practicó cada mañana: —¡Plop! ¡Plop! ¡Plop!
Al principio no llegaba muy lejos, pero poco a poco sus saltos fueron creciendo.
En el charco también vivían otros amigos:
Bubu, el pez dorado, que animaba a Pepa desde el agua: —¡Tú puedes, Pepa!
Clara, la mariposa, que revoloteaba cerca y le enseñaba a ser ligera.
Nino, el caracol, que aunque era lento, siempre decía: —Con paciencia todo se logra.
Un día, después de mucho esfuerzo, Pepa dio un gran salto… ¡zas! Llegó hasta una hoja mágica llamada Verdita, que brillaba con el sol.
Todos sus amigos aplaudieron: —¡Bravo, Pepa! —gritaron Roco, Tina y Lupo. —¡Sabía que lo lograrías! —dijo Bubu. —¡Tu corazón es más fuerte que tus patas! —añadió Clara. —¡Y tu paciencia te llevó lejos! —sonrió Nino.
Pepa aprendió que con práctica, paciencia y la ayuda de los amigos, los sueños se cumplen. Y desde entonces, cada salto era una fiesta en el Charco Azul.
Un día vio a las ranas grandes, Roco, Tina y Lupo, saltando muy alto. —¡Yo también quiero saltar así! —dijo Pepa.
Decidida, practicó cada mañana: —¡Plop! ¡Plop! ¡Plop!
Al principio no llegaba muy lejos, pero poco a poco sus saltos fueron creciendo.
En el charco también vivían otros amigos:
Bubu, el pez dorado, que animaba a Pepa desde el agua: —¡Tú puedes, Pepa!
Clara, la mariposa, que revoloteaba cerca y le enseñaba a ser ligera.
Nino, el caracol, que aunque era lento, siempre decía: —Con paciencia todo se logra.
Un día, después de mucho esfuerzo, Pepa dio un gran salto… ¡zas! Llegó hasta una hoja mágica llamada Verdita, que brillaba con el sol.
Todos sus amigos aplaudieron: —¡Bravo, Pepa! —gritaron Roco, Tina y Lupo. —¡Sabía que lo lograrías! —dijo Bubu. —¡Tu corazón es más fuerte que tus patas! —añadió Clara. —¡Y tu paciencia te llevó lejos! —sonrió Nino.
Pepa aprendió que con práctica, paciencia y la ayuda de los amigos, los sueños se cumplen. Y desde entonces, cada salto era una fiesta en el Charco Azul.
Creada por
Angie Betsy Egusquiza Cristobal
Perú
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