¿Cuánto conocés sobre la relación ambiente-salud? ¿y sobre las iniciativas ambientales de la universidad y el hospital?
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¿Qué medida promueve la Universidad para reducir el impacto ambiental en sus instalaciones?
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¿Cuánto aumentó en promedio el nivel del mar en los últimos 30 años?
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¿Cómo contribuye la calidad del aire a la salud según la OMS?
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¿Qué significan las siglas ODS?
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¿Cuál de las siguientes acciones ayuda a prevenir enfermedades según el ODS 3: Salud y Bienestar?
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¿Qué relación existe entre el cambio climático y la salud humana?
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¿Cuál es la principal causa del cambio climático actual?
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¿Se calientan más rápido los continentes o los océanos?
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En la Argentina, ¿el calentamiento fue mayor o menor a la media global?
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¿Qué tipo de evento climático afectó a más personas en la Argentina?
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¿Qué iniciativa de la Universidad busca fomentar prácticas sostenibles entre su comunidad?
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¿Cuál es una práctica recomendada para reducir la generación de residuos en la universidad?
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¿De qué se trata el proyecto de Huerta en San Justo?
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¿Cuál es el área encargada de desarrollar políticas ambientales en el hospital?
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¿Cuáles de las opciones representan fuentes principales de impacto ambiental en un hospital?
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¿Cómo se clasifican los residuos del Hospital?
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¿Qué estrategia se puede implementar en el ámbito de salud para reducir el impacto ambiental?
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¿Cuántos residuos puede llegar a producir un hospital por día?
Explicación
La universidad implementa la separación de residuos como una medida concreta para reducir el impacto ambiental en sus instalaciones.
Otras medidas, como el uso eficiente de la energía y la reducción del consumo de papel, también complementan esta política ambiental.
En promedio el nivel del mar aumentó 10 centímetros en los últimos 30 años.
Este aumento se debe en un 30% a la expansión térmica del océano y en un 60% al derretimiento de hielo, como los glaciares y las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia. El 10% restante se relaciona con cambios en el almacenamiento de agua en tierra, como la humedad del suelo, las aguas superficiales y las subterráneas. Estos cambios en el nivel del mar tienen importantes implicancias para el clima y el ambiente costero.
Un aire limpio reduce enfermedades respiratorias y cardiovasculares
La exposición a contaminantes atmosféricos está relacionada con problemas como el asma, enfermedades pulmonares crónicas, accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos. La contaminación del aire tiene un impacto aún mayor en niñeces, personas mayores y personas con enfermedades preexistentes, pero afecta a toda la sociedad.
ODS significa Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Estos objetivos conforman un conjunto de 17 metas adoptadas por los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas para cuidar el planeta y garantizar que el desarrollo sea equitativo y no deje a nadie afuera.
La vacunación y el acceso a agua potable son acciones fundamentales para prevenir enfermedades, tal como lo promueve el ODS 3: Salud y Bienestar.
Las vacunas previenen enfermedades infecciosas graves y salvan millones de vidas cada año. El acceso a agua segura es clave para evitar enfermedades transmitidas por el agua, como diarreas o infecciones gastrointestinales.
En cambio, el uso preventivo de antibióticos puede generar resistencia antimicrobiana, y los estudios médicos invasivos no siempre son necesarios y pueden implicar riesgos si no están justificados, además de generar impacto ambiental.
El cambio climático puede aumentar la incidencia de enfermedades y afectar la seguridad alimentaria, entre otros impactos sobre la salud humana.
Las temperaturas extremas, los eventos climáticos intensos y los cambios en los ecosistemas pueden favorecer la propagación de enfermedades transmitidas por agua, alimentos o vectores como los mosquitos. Además, afecta la producción de alimentos y el acceso a agua segura, incrementando los riesgos de desnutrición y enfermedades relacionadas.
La quema de combustibles fósiles es la principal causa del cambio climático en la actualidad.
A lo largo de su historia, la Tierra ha atravesado diversas etapas climáticas, desde períodos de intenso frío, como las glaciaciones del Pleistoceno, hasta otros de temperaturas mucho más elevadas, como el Paleoceno-Eoceno. Sin embargo, el cambio climático actual es diferente, ya que está principalmente causado por el aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera y, a diferencia de las etapas anteriores, es concecuencia de la actividad humana, principalmente la quema de combustibles fósiles para la generación de energía y el transporte. Este proceso comenzó con la Revolución Industrial y se ha acelerado desde entonces.
El aumento más pronunciado de la temperatura ocurre sobre los continentes.
En el período 2010-2020 el incremento respecto al promedio del período 1850-1900 fue de 1,59°C, mientras que en los océanos fue de 0,88°C, de acuerdo a lo informado por el IPCC. Los continentes se calientan más rápido que los océanos porque la Tierra absorbe el calor y responde más rápidamente a la energía solar. En cambio, el agua del mar distribuye el calor de forma más uniforme a lo largo de su superficie y profundidades. Además, las corrientes marinas y la gran capacidad calorífica del océano ayudan a dispersar el calor, retrasando su calentamiento.
Fue menos a la media global.
En los últimos 60 años, la temperatura en la Argentina subió 0,7 °C, mientras que a nivel global lo hizo entre 1,1 y 1,2 °C. Esto se explica porque, en general, las áreas continentales en latitudes medias y altas, así como el hemisferio norte, experimentaron un calentamiento más rápido que regiones como el sur de América del Sur, donde la influencia oceánica modera en parte el aumento de la temperatura. Los países con mayor calentamiento son Estados Unidos, China y Rusia, contribuyendo un 20%, 11% y 7% respectivamente al calentamiento global
El evento climático que afectó a más personas en Argentina fueron las inundaciones.
Las cada vez más frecuentes inundaciones representan los fenómenos naturales que causaron los mayores estragos en la Argentina durante las últimas décadas. Se calcula que, entre 1958 y 2021, las inundaciones urbanas provocaron aproximadamente 800 fallecimientos en el país y afectaron a unos 14,5 millones de personas. Además, en el período comprendido entre 1985 y 2003, la Argentina se posicionó como un país con relativamente alto riesgo de sufrir inundaciones a nivel mundial, ocupando el puesto 36 en un ranking de 181 países.
A través de actividades de sensibilización, formación y participación activa, este proyecto promueve el cuidado del ambiente en la vida cotidiana y en los espacios institucionales. Es una forma de involucrar a estudiantes, docentes y personal en el compromiso con la sustentabilidad.
Una práctica recomendada para reducir la generación de residuos en la universidad es imprimir solo lo estrictamente necesario.
Esto ayuda a disminuir el consumo de papel, tinta y energía, y a promover un uso más consciente de los recursos. Siempre que sea posible, se sugiere optar por medios digitales para compartir información, evitando así residuos innecesarios.
El objetivo principal de la Huerta Comunitaria de San Justo es acompañar un cambio de cultura organizacional a largo plazo, promoviendo una amplia participación tanto de la comunidad como de trabajadores del hospital. Así, se fomenta el trabajo conjunto, el compromiso ambiental y la alimentación saludable dentro del entorno hospitalario.
La Comisión de Medio Ambiente es el área encargada de promover políticas ambientales en el hospital, en articulación con todos los departamentos, áreas y servicios.
Entre sus iniciativas se encuentra el proyecto Promotores Ambientales, orientado a replicar las políticas institucionales medioambientales en cada uno de los sectores, para lograr fortalecer los procesos de gestión con el fin de alcanzar el uso responsable de recursos, reduciendo así el impacto que tienen las actividades del HIBA sobre el ambiente y la salud.
Estos factores hacen que las instituciones de salud tengan un rol clave en la adopción de políticas y prácticas más sostenibles. Algunas de ellas podrían ser la implementación de medidas como eficiencia energética, gestión responsable de residuos, uso racional del agua, selección de productos con menor impacto ambiental, y programas de concientización del personal. Estas son esenciales para reducir su huella ecológica y proteger la salud de las personas y del planeta.
En el ámbito hospitalario, los residuos se clasifican en:
Reciclables (como papel, cartón, plástico limpio),
No reciclables (residuos comunes que no pueden recuperarse),
Patogénicos (material contaminado con fluidos corporales, gasas usadas, elementos descartables con restos orgánicos)
Peligrosos (residuos químicos, farmacéuticos, cortopunzantes).
Esta clasificación permite una gestión diferenciada para proteger la salud del personal y del ambiente, y es clave para cumplir con las normativas sanitarias y ambientales.
Una estrategia clave en el ámbito de la salud para reducir el impacto ambiental es separar los residuos comunes reciclables de los residuos infecciosos.
Esta práctica permite una gestión más segura y eficiente de los residuos, evitando la incineración innecesaria de materiales reciclables y disminuyendo el volumen de desechos peligrosos. Dejar de comprar productos de plástico puede ser positivo, pero no siempre es viable en entornos donde se requiere asegurar la esterilidad y seguridad. Reducir los ciclos de esterilización para ahorrar energía no es una opción segura: comprometería los estándares de higiene y podría poner en riesgo la salud de pacientes y personal.
Un hospital puede llegar a producir hasta una tonelada de residuos por día, dependiendo de su tamaño, cantidad de pacientes y servicios ofrecidos.
Este volumen incluye residuos comunes, patogénicos, químicos y reciclables. Una adecuada gestión de residuos hospitalarios es fundamental para reducir el impacto ambiental y garantizar la seguridad del personal, pacientes y la comunidad.
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