LA BIBLIOTECA COMO ESPACIO SOCIOEDUCATIVOVersión en línea
Presentación de esta lectura.
hecho por: Leilani Perez
LIEgrupo201
25-mayo-2025
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"LA BIBLIOTECA COMO ESPACIO SOCIOEDUCATIVO"
hecho por: Leilani Perez LIE201 25-05-2025
Ayuntamientos e instituciones de las distintas Comunidades Autónomas, vienen organizando actividades en torno a la dinamización del libro. Un lector es algo que no se improvisa de la noche a la mañana, enmascarando y coloreando las palabras de un libro. El niño acudirá a ver aquella representación teatral que una vez al año organiza su Ayuntamiento o determinada institución social, pero al terminar esta, no acudirá en busca de un libro; tal vez así acuda a la representación del año siguiente. Vivamos con el niño la experiencia de descubrir el libro.
La gran mayoría de bibliotecas públicas, en su fondo bibliográfico dan cabida a libros infantiles y juveniles, tampoco asumen el hecho de educar a sus lectores y se desvinculan de su función educativa, lanzando así la tarea a la escuela. Y las posibilidades de todos estos centros e instituciones van más allá de una simple actividad; es necesaria una labor continua.
Sustituyendo, al acudir el cliente que acaba de entrar, el papel de embalar y la lista de precios por una silla para que pueda leer, observar e informarse, dando asi, tácitamente, a entender que a una librería se puede acudir no sólo para comprar, sino también para leer, informarse y buscar novedades.
La fuerza que adquieren es también muy variable, desde el abrir las puertas de una biblioteca inexistente o tapiada, hasta la utilización de la biblioteca como centro de interés, haciendo publicaciones de cuentos a nivel escolar, bien un pequeño periódico informativo y literario, organizando representación teatrales, visitas o excursiones, concursos de dibujo o narración, conferencias, la hora del cuento, etc., toda una infinidad de actividades encaminadas hacia un mismo objetivo: descubrir el libro como medio para conocer y gozar conociendo, bien por los caminos de lo imaginario y lo fantástico, bien por los caminos del análisis y la descripción objetiva.
Cada vez son más los que no leen un libro porque no tienen tiempo. Acudamos a la llamada del «Maestro hora» siguiendo los pasos de su docta y hábil tortuga «Casiopea» hacia la «casa de ninguna parte» en la calle de «Jamás». Proponemos la biblioteca como centro educativo que «esta en la calle», pero que entra en la escuela y actúa coordinadamente con ella. En defintiva, como un modelo de Intervención Socioeducativa.
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El sentido socioeducativo de la biblioteca
Serían sus principales características y funciones las de: 1. Ser un centro educativo paralelo a la escuela, la familia y la comunidad. 2. Dinamizadora de la cultura, creando un flujo comunicativo con la realidad que la envuelve. 3. Alcanzar a todo el público, y no sólo a una pequeña élite ya motivada. 4. Favorecer al máximo la expresión y la comunicación del niño, propiciando sus aptitudes naturales y relacionando la lectura con otros medios de expresión. 5. Actuar coordinadamente con la escuela, ratificando el curriculum escolar, promoviendo actividades de investigación en torno al libro. 6. El bibliotecario actúa como una dinamizador de la educación, como un educador. Se trata de educar al lector potencial creando nuevas formas de aproximación al libro, adecuadas a su edad, necesidades e intereses.
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Contacto con la cultura
La cultura es la forma de vida de un pueblo, hagamos entonces que una de las funciones de la biblioteca sea la de indagar en la cultura del pueblo que la guerra y la mantiene viva. La biblioteca no es un comercio que abre sus puertas y espera sus clientes. La biblioteca debe ser un centro emisor de cultura, pero antes de emitirla debe haber sido su receptor. Se establece entonces la necesidad de crear un flujo comunicativo. La biblioteca no es un espacio cerrado por cuatro paredes. Se puede «hacer biblioteca» en la calle, en el jardín, en casa y, cómo no, en la escuela.
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Favorecer la comunicación y expresión del niño
Se intentan conjugar términos difícilmente conjugables en la gran mayoría de las actuales bibliotecas: juego, creación, imaginación, lectura, escritura, teatro, dibujo, escultura, diálogo, música, canto,... cultura. Convertimos la biblioteca en un espacio de juego, el juego de hacer literatura, el juego de vivir observando y expresando, del escuchar y del hablar.
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Función del bibliotecario
En este contexto la función del bibliotecario es la de: Dinamizar los libros supone llevar a termino toda una labor de conocimiento de sus potenciales lectores, conocimiento individual y colectivo, conocimiento de sus móviles y del medí en el que se desenvuelven, para después programar la tarea.
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Actitud de investigación
A partir de la propuesta de utilización del libro como herramienta de investigación y descubrimiento, nos vamos adentrando en una metodología de trabajo y aprendizaje muy concreta, la metodología de la investigación.
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Metodología. El libro de texto
Se hace imprescindible, además de la unidad de objetivos, la unidad de criterios metodológicos entre el colegio y la biblioteca. La práctica de esta metodología incidirá en toda la dinámica de clase, pero muy concretamente sobre la utilización que se haga de los medios didácticos, y nos referimos aquí al libro de texto: 1. El libro de texto presenta un saber único, unidireccional, «limitado y limitante». 2. En él no caben ni la duda, ni el error, ni el desafío, no cabe la crítica, como tampoco lo incierto e inacabado. Es el libro que contiene absolutamente todas las verdades. 3. Busca un estereotipo cultural muy concreto, estereotipo que sacrifica la individualidad por la uniformidad de todos sus lectores, por lo que se mantiene siempre en el rol de un ser extraño. 4. Puesto que lo contiene todo, incluso la educación, no cabe buscar más allá; reprimiendo así cualquier desviación que sobrepase el estudio o la repetición.
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Contacto con el medio físico
Facilitemos el ambiente que predisponga en el niño la necesidad de crear para identificarse con su Yo en contacto con el medio físico, para la propia satisfacción de dejar la huella de su presencia en el mundo de las cosas, de dejar huella de su capacidad de actuación y manipulación; y, por otra parte, entiendo la creación como medio de comunicación, poniéndola al servicio de los demás, de su criterio y su respuesta a nuestra pregunta no articulada. Dejemos que el niño entre en contacto con el medio físico manipulándolo mediante la liberación de sus medios de expresión y sensibilizándolo frente a la lectura de la realidad.
Motivar la necesidad de comunicar y poner a disposición del alumno los medios pertinentes, es nuestro objetivo. La expresión y la comunicación precisan de unos lenguajes, que son los que deben facilitarse al niño para que pueda gozar de una auténtica libertad de comunicación.
Dar libertad
Daremos la libertad y el poder al niño, facilitándole el conocimiento de los medios que tiene a su alcance, para poder así asumirlos, ejercitándose desde un principio en la expresión y la comunicación, puesto que será el ejercicio de ésta el que le permitirá alcanzar una progresiva aprehensión de ellos.
¿Cómo podemos alcanzar esta expresión y comunicación?, el juego puede ser un medio propiciador. El juego con el cuerpo, con la materia, con la palabra, el juego que nos permite acercarnos a la realidad. La escritura y la lectura también pueden convertirse en juego.
Hacer literatura La literatura no es un montón de papeles escritos, un objeto inerte colocado sobre una estantería. La literatura comienza cuando una persona. un niño, es capaz de comunicarse con otra (el autor) a través de las palabras, cuando es capaz de convertir las palabras -hasta entonces muertas- en demonios, barcos, hadas, dragones, princesas...; la literatura no es un estado, es un acto, acto de comunicación, de creación, de descubrimiento, acto de educación.
Leer es una actividad, la actividad de hacer literatura.
Conseguir esto depende de toda una labor educativa y de autoeducación, labor que no tiene por qué dejarse tan sólo en manos de la escuela, buscando un único culpable de la persona del maestro. En la formación de un lector juega un papel decisivo la familia; y debería de comprometerse más directactamente la biblioteca como centro socioeducativo que es.
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Lectura y escritura, actos de creación
Volvemos a la concepción la lectura como un acto de creación continua que implica la constante búsqueda y descubrimiento. Es una actividad en la que participa la integridad de la persona. El libro es una materia muerta, un montón de hojas manchadas de tinta, pero que pueden recobrar vida y significación mediante la energía creadora que sobre las páginas proyecta el lector.
Diferentes formas de expresión Antes de conseguir el desarrollo del gusto por la escritura, tenemos que haber trabajado en otros tipos de expresión, para luego ir dando predominancia a uno u otro según la circunstancia. La expresión motriz, la expresión sonora, la expresión plástica, la expresión escrita..., todas ellas constituyen el sistema de los medios de expresión que el individuo tiene al alcance para su formación integral en la dinámica de un grupo social.
Hacia un modelo educativo-social de biblioteca Cuando pronunciamos la palabra biblioteca, a la gran mayoría de nosotros nos viene a la memoria la imagen de una gran sala, cuadrada o rectangular, con paredes forradas de estanterías repletas de libros apretujados unos contra otros, donde no se permite ver más que el lomo de cada uno de ellos con una etiqueta adosada en la cual se indica, con unos números clave, el lugar exacto que debe ocupar, según sea su contenido. A cada libro se le destina un sitio a perpetuidad. El bibliotecario es el encargado de procurar que este orden se mantenga.
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Perfil de bibliotecario
El bibliotecario debe conocer técnicas de programación, técnicas de impresión, técnicas para la invención de cuentos, dinámica de grupos, técnicas de pintura y modelación, y un largo etcétera. Amplia gama de contenidos que a simple vista resultan exagerados, pero que en realidad se le exigen también a un docente sin que nadie los considere excesivos. Si las funciones son similares, ¿por qué no han de serlo los contenidos y requisitos para impartirlos? No deberá dominar las reglas de la matemática o los contenidos de la historia, pero sí deberá conocer, en su lugar, los principios técnicos para la organización de catálogos, realización del préstamo. etc.
La biblioteca Y si a todo lo anterior añadimos que el modelo de biblioteca que proponernos no tiene prácticamente más que unas pocas estanterías a la altura de las mesas, que posee unos pocos libros, que el bibliotecario no tiene una tarima; que tiene pequeñas mesas redondas y cuadradas con unas pocas sillas a su alrededor que pueden fácilmente moverse, cambiando la distribución del espacio; entonces, la relación que habíamos establecido entre el significante B-I-B-L-I-O-T-E-C-A y su significado se verá considerablemente alterada; diremos que eso no es una biblioteca.
El espacio biblioteca La biblioteca, no necesariamente debe ser un espacio cerrado donde no entren los rayos de sol, como tampoco entran en una cueva. El arquitecto Coderch de Sentmenat dice que las aulas debería tener a los laterales de la pizarra unos grandes ventanales, para que así, mientras el maestro explica, los niños puedan aprender. La cultura no se aprende únicamente entre libros y explicaciones. Las ventanas no son un centro de distracción; al tiempo que permiten la entrada de luz y aire, permiten la observación, el contacto con el exterior, pueden ser motivo de interés, de comentarios, de reflexión, etc.
- un espacio para los taller de impresión, encuadernación y conservación de libros:
- un espacio para los talleres de lectura, expresión escrita y dibujo;
- un espacio para los catálogos y archivo de fichas de lectura, dibujos, memoria de actividades, etc.
- un espacio para el trabajo en grupo, el taller de cuentos, etc.
Selección de material El material debe ser soporte que permita la proyección de la imaginación del niño y no un instrumento a utilizar. Para ello basta con conocer su función y funcionamiento. Material que pueda moverse fácilmente para modular el espacio según las necesidades: crear un espacio transformable y con posibilidad de adaptación a las distintas situaciones que allí dentro puedan generarse. La imaginación no sólo se proyecta en los libros y sobre el papel. se proyecta sobre el propio cuerpo y sobre el espacio que lo envuelve. Las paredes se convierten en el mural de la biblioteca: carteles, anuncios, dibujos, escritos, fotografías, etc; del techo cuelgan móviles construidos por los niños. Integramos aquellas cuatro paredes en nuestra comunicación, haciéndolas participar de ella al tiempo que determinándola. Mesas y sillas sencillas manejables por los propios niños, adecuadas a estos usuarios.
La biblioteca permanezca abierta durante toda el día, dedicando el tiempo de horario escolar a trabajar con los diferentes cursos, previa programación con el maestro de un plan de actuación que en coordinación pueden llevar a cabo, convirtiendo la visita a la biblioteca en una prolongación de sus tareas escolares. Estas visitas periódicas, de los diferentes cursos de cada una de las escuelas, nos interesan sobremanera por varias razones: - - no son todos los niños que al salir de la escuela pueden acudir a la biblioteca, ya sea por su corta edad, ya sea por la distancia de casa, etc.; suponiendo que dispongan de libertad para poder decidir acudir a la biblioteca, nos planteamos quién acudiría. No serían una pequeña minoría ya motivada por la lectura a quien han enseñado a adquirir el hábito de ir a la biblioteca. No todos los padres motivarán por igual a sus hijos para que la frecuenten. Al acudir durante el horario escolar, todos los niños conocerán la existencia de una biblioteca en el barrio, descubriendo las actividades que allí, lo pueden pasar bien.
Se dedican actividades que permitan una flexibilidad en la asistencia, al tiempo que ofrezcan una coordinación de contenidos, anunciándolas con antelación para que cada uno pueda ir programando su participación en unas tareas concretas. Dinámica de actividades que se mantiene durante todo el año, atrayendo la atención de los que durante las vacaciones no han podido ir al campo o a la playa, o que en sábado no saben a dónde ir y cuyos padres no se atreven a mandarlos a que se aburran en la biblioteca sentados ante un libro como toda la semana. Las actividades que en la biblioteca pueden desarrollarse resultan innumerables. La biblioteca es concebida como ambicioso programa que, más que nada, exige un largo proceso de aprendizaje, tanto por parte de los bibliotecarios como por parte de los asistentes.
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Referencia bibliográfica
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