Tips para implementar actividadesVersión en línea
Este conjunto de recomendaciones ofrece herramientas prácticas para que docentes del nivel inicial puedan implementar actividades enfocadas en el desarrollo de habilidades de convivencia, utilizando imágenes, gestos y palabras simples. Las propuestas están especialmente pensadas para niños pequeños que están en pleno proceso de adquisición del lenguaje y de comprensión.
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Usar pictogramas simples y reconocibles
Es importante elegir imágenes o pictogramas que muestren claramente una sola acción a la vez, sin muchos detalles. Esto ayuda a que los niños puedan identificar fácilmente qué está pasando. Las imágenes deben tener colores vivos, rostros expresivos y un fondo limpio. Cuanto más clara sea la imagen, más fácil será para ellos relacionarla con una palabra o una acción.
2
Acompañar siempre con gestos o acciones
Además de mostrar la imagen, es muy útil representar la acción con el cuerpo: por ejemplo, abrazar a un muñeco, levantar la mano, o hacer el gesto de ordenar. Esto refuerza el aprendizaje visual y corporal al mismo tiempo. Los gestos también ayudan a quienes aún no comprenden todo el lenguaje verbal.
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Nombrar la acción con palabras claras y cortas
Cuando se presenta una imagen o una situación, es clave decir en voz alta la palabra que la representa: "ayudar", "compartir", "gracias". Es importante repetir estas palabras varias veces durante la actividad y también durante la rutina diaria, para que empiecen a incorporarlas y relacionarlas con acciones concretas.
4
Hacer preguntas muy sencillas
Las preguntas deben ser breves, con pocas palabras, y acompañadas de una imagen o gesto. Por ejemplo: “¿Qué hace?”, “¿Ayuda o empuja?”, “¿Esto está bien?”. Dar opciones claras y simples permite que los niños puedan elegir aunque aún no se expresen con palabras, y les da confianza para participar.
La repetición es clave en esta etapa. No se trata de hacer siempre la misma actividad, sino de mostrar las mismas palabras y acciones en distintos contextos: en el juego, en la ronda, al ordenar, al comer, etc. Cuantas más veces escuchen y vean una palabra asociada a una acción, más fácilmente la incorporarán.
6
Usar juegos breves y dinámicos
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Validar todas las respuestas con cariño
Es muy importante que se sientan seguros al participar. Si se equivocan o no responden, se puede decir: “¡Qué bueno que lo intentaste!” o “Vamos a mirar juntos la imagen”. Evitá correcciones duras y fomentá el entusiasmo por participar más que el resultado correcto.
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Aprovechar los momentos cotidianos
Cada situación diaria es una oportunidad para reforzar lo aprendido: guardar juguetes, prestar algo, esperar el turno para hablar, pedir ayuda. Cuando aparecen estas situaciones reales, nombrá la acción con palabras claras y, si podés, señalá una imagen que la represente. Esto conecta el juego con la vida real.
9
Ofrecer siempre opciones visuales
Muchos niños aún no se expresan con palabras, pero sí pueden señalar o mirar lo que quieren decir. Por eso, es útil mostrar dos o más imágenes y decir: “¿Ayudar o empujar?” para que puedan elegir. Esto les da autonomía y facilita la comunicación.
10
Crear un ambiente de juego, calma y afecto
La contención emocional es clave. Un espacio tranquilo, seguro y afectuoso les permite animarse a participar, explorar y aprender. El juego es el lenguaje principal en esta etapa: cuanto más se diviertan, más incorporarán las acciones de convivencia de forma natural.
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