Lectura
1
Hace
años
,
en
la
India
,
vivía
un
rey
ya
mayor
que
veía
que
su
vida
se
acercaba
a
su
fin
.
Un
día
,
mandó
llamar
a
su
consejero
espiritual
,
pues
era
un
sabio
y
noble
en
quien
confiaba
.
?
Siéntate
,
querido
.
He
pedido
que
vengas
porque
quiero
pedirte
un
último
deseo
.
Las
canas
cubren
mi
y
apenas
me
quedan
fuerzas
para
dirigir
este
reino
.
?
Hable
,
señor
,
sabe
que
puede
contar
conmigo
para
lo
que
sea
.
El
se
agachó
y
cogió
una
de
bambú
que
tenía
a
su
lado
.
?
¿
Ves
lo
que
sostengo
en
las
manos
?
Quiero
que
a
lo
largo
y
ancho
de
mi
reino
y
cuando
encuentres
a
la
persona
más
tonta
,
le
entregues
esta
caña
.
?
Majestad
,
la
misión
que
me
pide
es
complicada
?
?
Lo
sé
,
pero
dispones
de
todo
el
que
quieras
.
Confío
en
tu
criterio
y
sé
que
sabrás
distinguir
a
esa
persona
entre
los
miles
de
que
pueblan
mis
territorios
.
?
Muy
bien
,
señor
,
haré
lo
que
pueda
.
mismo
partiré
.
El
fiel
consejero
del
rey
se
levantó
con
las
luces
del
alba
y
,
con
la
caña
de
bambú
a
cuestas
,
inició
un
viaje
que
le
llevó
a
recorrer
el
reino
palmo
a
palmo
.
Visitó
pequeñas
aldeas
para
charlar
con
cada
uno
de
los
campesinos
que
trabajaban
en
el
,
saludó
a
las
buenas
gentes
del
mar
en
cada
pueblo
de
pescadores
al
que
llegó
,
y
en
las
grandes
ciudades
,
habló
con
comerciantes
y
personas
de
toda
condición
,
desde
el
hombre
más
a
los
más
altos
gobernantes
de
la
región
.
Por
mucho
que
buscó
,
no
encontró
a
nadie
al
que
pudiera
nombrar
el
más
tonto
de
todos
.
Tras
varias
semanas
sin
éxito
,
el
consejero
decidió
que
era
hora
de
volver
a
casa
y
contarle
al
rey
que
no
había
logrado
llevar
a
cabo
el
encargo
que
le
había
encomendado
.
Con
cierto
temor
,
se
presentó
en
palacio
con
la
caña
de
.
Le
informaron
que
el
monarca
se
encontraba
recluido
en
su
debido
a
que
su
salud
había
empeorado
mucho
durante
los
últimos
días
.
El
fue
a
visitarle
y
,
entre
la
penumbra
,
distinguió
a
un
rey
marchito
,
muy
delgado
y
que
ya
casi
no
podía
moverse
.
El
anciano
agotaba
sus
últimas
horas
de
.
Se
sentó
en
el
borde
de
la
cama
para
estar
cerca
de
él
y
apretó
su
pálida
y
huesuda
mano
con
fuerza
.
El
monarca
,
con
quebrada
,
le
habló
.
?
mío
?
Mis
días
se
terminan
y
me
siento
muy
mal
.
?
¿
Por
qué
se
siente
así
,
señor
?
?
¿
Sabes
?
?
Durante
toda
mi
vida
he
acumulado
riqueza
y
no
quiero
irme
dejando
los
que
tengo
en
este
mundo
¡
Quiero
llevármelo
todo
conmigo
!
El
consejero
no
dijo
nada
.
Sólo
le
miró
y
le
entregó
la
caña
de
bambú
.