Los huesos tienen varias funciones. Ellos soportan tu cuerpo y te dan altura. Los huesos del cráneo y de la cavidad torácica (entre el pecho y la espalda) protegen órganos importantes.
Algunos huesos forman nuevas células sanguíneas. Los huesos también almacenan minerales, tales como calcio y fósforo.
Cuando el cuerpo los necesita, se liberan pequeñas cantidades de minerales almacenados. Estos mismos minerales endurecen y fortalecen los huesos.
Como puedes ver en el dibujo, los huesos no son estructuras simples. Son materia viva, y están hechos de células que forman diversas estructuras. También hay vasos sanguíneos en los huesos. ¡Lo habrías imaginado!
Además de dar a tu cuerpo forma y soporte, los huesos asimismo tienen otras funciones que probablemente no lo has imaginado. Por ejemplo, algunos huesos, como los de las piernas y brazos, forman glóbulos rojos (célula sanguíneas). También hay huesos que cumple una función de protección de órganos vitales como lo es el cráneo que protege tu cerebro, Las costillas protegen a tu corazón y tus pulmones. Los huesos son estructuras duras que requieren de un mineral llamado calcio para poder ser fuertes y resistentes. El calcio se encuentra en varios alimentos, pero es particularmente abundante en la leche y en sus derivados, como el queso y el yogur.
A medida que la gente envejece, se pierde el calcio que hay en los huesos. En algunas personas, la pérdida de calcio es muy alta, desarrollando una enfermedad llamada osteoporosis. En estas personas, los huesos se debilitan tanto que se quiebran con mucha facilidad.