Para la mayor parte de los analistas, la globalización de la economía ha implicado una convergencia de modelos socio-económicos nacionales. De esta manera, a pesar de que la economía liberal de mercado de Estados Unidos y de otros países anglosajones es solo una de las “variantes del capitalismo”, hay la tendencia a debilitar el modelo de los países con “economías de mercado coordinadas”, como Alemania y los países nórdicos. (Bizberg, 2007)
De esta forma, el impacto de la globalización sería una tendencia entre los estados-nación que lleva al predominio de las fuerzas de mercado y el individualismo sobre la solidaridad social y el intervencionismo estatal.
Tanto en Canadá como en México la principal crítica que se hace a la globalización y al TLCAN es que las élites han renunciado al control de los movimientos de capital y que por encima de la cohesión social han convertido a la competitividad en su prioridad para integrarse al mercado internacional.
Esto es crucial para todo Estado y en especial para el canadiense que, a diferencia del norteamericano, ha basado su ciudadanía y concepción misma de nación sobre la igualdad y la cohesión social.
En América del Norte, Estados Unidos impuso su concepción de regionalización basada en la libertad de mercados acoplada a la soberanía de los Estados.
En el caso europeo, por el contrario, los países se han decidido por una regulación de los mercados y una cooperación creciente para establecer un derecho supranacional de inversiones y competencia fundamentado en el bien común.
México no ha podido encontrar una trayectoria buena para su desenvolvimiento económico. La pobreza, el desempeño productivo, el empleo y los salarios e ingresos de la mayoría nos remiten a una forma de vida precaria e insegura, con un cúmulo creciente de necesidades insatisfechas y capacidades sofocadas. (Cordera, 2012)
El estancamiento de la economía mexicana daba cuenta precisa, aunque breve, de sus ideas sobre los resultados ingratos de las mudanzas sufridas por la economía política de México en los últimos veinte años del siglo XX.