Literatura de la conquista y la colonización: contexto, características, obras y fragmentos analizados.
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La literatura de la conquista y la colonización
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¿Qué tres grandes motivos impulsaron la conquista?
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¿Qué leyenda nos presenta una imagen más acertada de los indígenas?
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Las obras de este período
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¿Por qué las consideramos literatura?
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¿Por qué podemos considerar estas obras dentro de la Literatura hispanoamericana?
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¿Qué géneros se cultivaron durante este período?
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Cristóbal Colón dirige sus cartas a la corona española, ¿qué cualidades destaca de los indígenas?
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¿Qué características de los indígenas destaca Fray Bartolomé de las Casas?
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La descripción de Hernán Cortés
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Para reflexionar, ¿por qué las descripciones de los indígenas son tan distintas en cada caso, pero ninguna es adecuada?
Explicación
La literatura de la conquista y la colonización se desarrolla en América a partir de la llegada de los españoles (1492), es decir, a fines del siglo XV.
Las causas que motivaron el proceso de conquista y colonización fueron la búsqueda de oro y gloria y la evangelización.
Ni la leyenda dorada ni la leyenda negra presentan una visión acertada de los indígenas. Ambas se basan en idealizaciones, en extremos irreales. En ambos casos, el indio es casi caricaturizado por los europeos, como indio bueno o como indio malo, pero no se los conoce en su complejidad como seres humanos e iguales.
La función de estas obras, en sus orígenes, es convencer a los reyes de que financien las expediciones. Se trata de una función apelativa, no poética.
A pesar de no haber nacido como obras ficcionales ni con finalidad estética, hoy en día podemos leerlas como tales, ya que mezclaron las historias reales con mitos y leyendas, exageraciones, fantasía y el asombro por las nuevas tierras y sus hallazgos.
No todos los estudiosos están de acuerdo en incluir estas obras entre la Literatura hispanoamericana. Quienes lo hacen, se basan en que, a pesar de la nacionalidad de los autores, los temas de las obras se centran en la realidad americana. Los paisajes de América, su fauna y su flora, sus habitantes y sus costumbres, pueblan los textos de los cronistas.
Las cartas a la corona, las crónicas y los diarios de viaje son los géneros más representativos de este período. Además de estos, se escribieron poemas épicos y dramas.
Cristóbal Colón, en su primera carta, hace hincapié en aquellas características que pudieran interesarle a la corona y convenir a la conquista. Algunas de ellas son la fortaleza de los cuerpos de los pobladores, su juventud, su docilidad y la posibilidad de convertirlos a la nueva religión.
La Brevísima relación de la destrucción de las Indias, de Fray Bartolomé de las casas, posee una evidente función apelativa, que es demostrar y denunciar los crímenes de la conquista. Es por esto que la descripción de los habitantes originarios está orientada a su defensa, sin ser por ello una descripción falsa. Se los presenta como incapaces de maldad, obedientes, sumisos y humildes en la pobreza. Todas estas son características convenientes para la corona y expresadas desde una perspectiva europea.
La descripción de Hernán Cortés de los aztecas, hace hincapié en dos aspectos, la belicosidad de este pueblo y su costumbre de realizar sacrificios humanos, por un lado, y la expectativa de hacerse de oro, piedras preciosas y maíz, por otro lado. Su objetivo es justificar su empresa de conquista, incluso mediante la fuerza más brutal, y su propia posición como adelantado y jefe de las tropas.
Los textos de los cronistas, si bien son de alto valor histórico, además de literario, están atravesados por las creencias de la época, por los objetivos de sus autores y las limitaciones que estos implican. Son valiosos porque expresan mucho más de lo que dicen y nos permiten conocer el punto de vista europeo de la conquista, pero no son muy fiables para conocer la otra cara de la historia.
Las visiones que encontramos de los pueblos originarios son limitadas e idealizadas ya que los presentan desde su perspectiva, sin intención de conocer verdaderamente sus culturas. La historia nos ha presentado estos pueblos como si fuesen uno solo, cuando eran muchos, como si fuesen caricaturas, cuando eran humanos.
Por eso siempre, al enfrentarnos a estos textos y a cualquier otro texto histórico, debemos tener en cuenta que sus autores son parciales, son humanos y están influidos por su contexto y su propia historia.
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