La reproducción
La reproducción es una de las funciones básicas de la vida, en la que una especie es capaz de generar nuevos individuos con sus mismas características. Estos organismos pueden ser idénticos o similares a sus progenitores en cuanto a sus estructuras, funciones y su ciclo de vida.
Los diferentes grupos de seres vivos han perfeccionado diversidad de mecanismos,
estructuras y comportamientos altamente sofisticados para lograr que sus rasgos pasen a las próximas generaciones. Por ejemplo:
• Las bacterias han desarrollado mecanismos de reproducción que les permiten generar millones de individuos idénticos a partir de una primera célula, en tan solo un par de horas.
• Los hongos han implementado estrategias entre las cuales se encuentra la formación de cuerpos fructíferos, que son estructuras involucradas en la generación de células reproductivas.
• Las plantas han producido flores muy variadas para atraer a los polinizadores y así potenciar su reproducción. También han creado resistencia a condiciones ambientales para asegurar su descendencia.
• Los animales utilizan técnicas para aumentar la probabilidad de reproducirse y dejar descendencia. Por ejemplo, el uso de estructuras llamativas que atraen a su pareja. Las colas grandes y brillantes de los pavos reales y las sobresalientes melenas de los leones son atributos que se han desarrollado en los machos para atraer a las hembras.
Y así como la naturaleza favorece a las especies cuyos descendientes poseen características que les permiten adaptarse a su medio a través del tiempo, también tiene mecanismos para prevenir que organismos no tan aptos se multipliquen. Por ejemplo, individuos provenientes del cruce de dos especies diferentes, llamados híbridos, generalmente son estériles o no pueden adaptarse con facilidad a su entorno, por lo que mueren de forma temprana.