La principal característica del jazz es la que se ha
denominado swing, palabra difícil de traducir. Designa 1 a pulsación rítmica regular y flexión que anima la
medida de cuatro tiempos y es el elemento esencial de toda interpretación del
jazz. El swing solo puede existir en el texto musical n potencia; se da
esencialmente ejecutante. Una partitura puede ser más o menos apta para el
“swinguizada”; una orquesta podrá “swinguizar” un arregló que otro podrá
ejecutar sin el menor swing. Duke Ellington, uno de los más grandes músicos el
jazz, ha dicho con mucha razón: “Ningún texto musical es swing. No se puede
escribir Swing, ya que el swing es lo que sacude al auditorio y no hay swing en
tanto que la nota no ha sonado. El swing es un fluido y aunque una orquesta
haya tocado un trozo 14 veces, puede ocurrir que solo lo swinguice a la decima
quinta vez”.
La importancia del Swing en el jazz basta para comprender que
esta música es esencialmente música de baile, lo cual, a despecho de un
prejuicio habitual, no le quita en lada su valor artístico. Cuando se habla
despectivamente de “música de baile”, se olvida que los compositores clásicos
de hace varios siglos escriban sobre todo música de baile, de ritmo regular y
continuo.
De todo lo anterior se deduce que, en el jazz, la creación no
se halla separada de la interpretación. He ahí otra característica del jazz. En
lugar del compositor que escribe una música que habrá de interpretar
posteriormente los ejecutantes, en el jazz son los intérpretes mismos lo que
aseguran la materia musical, ya sea con si improvisación, ya sea con su
participación en la elaboración de las orquestaciones. Los arreglos de conjunto
que ejecutan las orquestas de jazz rara vez se fijan de una vez por todas. Se
modifican con frecuencia atendiendo a las sugerencias del director de orquesta
o de los músicos de ella. El arreglo de tal o cual trozo perteneciente al
repertorio de un Duke Ellington o de un Count Basie varían notablemente de un
año a otro.
Otra característica del jazz, que se desprende de la
anterior, es esta: el jazz es
esencialmente un arte colectivo. La creación raras veces tiene en el un
carácter individual. Cuando un solista improvisa en la orquesta, es apoyado por
los miembros de la sección rítmica que pueden influenciar enormemente su modo
de improvisar, de la misma manera que la ejecución del solista influye, por su
parte, em el estilo de la sección rítmica. Ciertamente, el jazz puede conocer
la creación individual, como sucede cuando un pianista tova un solo son ningún
acompañamiento. Pero los solos de piano derivan directamente de la creación
colectiva, pues, en un comienzo, los pianistas de jazz tocaban únicamente para
hacer bailar y, como se ha dicho anteriormente, los bailarines influyen sobre
los músicos, al menos desde un punto de vista rítmico (que es lo más
importante).
Otra característica del jazz, que se desprende de la
anterior, es esta: el jazz es
esencialmente un arte colectivo. La creación raras veces tiene en el un
carácter individual. Cuando un solista improvisa en la orquesta, es apoyado por
los miembros de la sección rítmica que pueden influenciar enormemente su modo
de improvisar, de la misma manera que la ejecución del solista influye, por su
parte, en el estilo de la sección rítmica. Ciertamente, el jazz puede conocer
la creación individual, como sucede cuando un pianista tova un solo son ningún
acompañamiento. Pero los solos de piano derivan directamente de la creación
colectiva, pues, en un comienzo, los pianistas de jazz tocaban únicamente para
hacer bailar y, como se ha dicho anteriormente, los bailarines influyen sobre
los músicos, al menos desde un punto de vista rítmico (que es lo más
importante).
Otra característica del jazz es que los músicos no utilizan
sus instrumentos según la técnica “clásica” que se enseña en los
conservatorios. Tocan como cantan.
Ahora bien, si el estilo vocal negro es ya
muy diferente a la técnica vocal europea, el contraste es aún más acusado en el
terreno instrumental en el que los negros manejan la trompeta, el trombón o el
clarinete para expresarse en cierta forma como una voz humana. El estilo
instrumental de los negros es el mismo que el del negro que habla o canta. Es
“expresivo” sin énfasis, sin sentimentalismo superfluo o declamatorio de mala
fe, pero con una vehemencia extraordinaria. Con frecuencia, el ,músico de jazz
crea bellas frases en sus improvisaciones o en la orquestación de conjunto con
el ataque de las notas, las inflexiones y el vibrato, más que con la idea
melódica misma.
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