Relacionar Columnas PRINCIPIOS PEDAGOGICOS Versión en línea PRINCIPIOS por Carmen Aguayo Meja 1 Entender la evaluación como un proceso relacionado con la planeación. 2 Favorecer la cultura del aprendizaje. 3 Dar un fuerte peso a la motivación intrínseca del estudiante. 4 Poner al estudiante y su aprendizaje en el proceso educativo. 5 Diseñar situaciones didácticas que propicien el aprendizaje situado. 6 Modelar el aprendizaje. 7 Tener en cuenta los saberes previos del alumno. 8 Promover la relación interdisciplinaria. 9 Reconocer la existencia y el valor del aprendizaje informal. 10 Mostrar interés por los intereses de sus alumnos. 11 Revalorizar y redefinir la función del docente. 12 Reconocer la naturaleza social del conocimiento. 13 Superar la visión de la disciplina como mero cumplimiento de normas. 14 Ofrecer acompañamiento al aprendizaje. La evaluación forma parte de la secuencia didáctica como elemento integral del proceso pedagógico, por lo que no tiene un carácter exclusivamente conclusivo o sumativo. El docente ha de reconocer que el alumno no llega al aula “en blanco” y que para aprender requiere “conectar” los nuevos aprendizajes con los preexistentes, construidos a lo largo de su experiencia. Se han de ofrecer estrategias que permitan a los estudiantes autorregularse para aprender y para convivir. Profesores, bibliotecarios, padres y otros involucrados en la formación de un alumno generan actividades didácticas y aportan ambientes y espacios sociales y culturales propicios para el desarrollo intelectual y emocional del aprendiz. Enseñar implica entablar una relación humana por excelencia que requiere que el profesor establezca una relación cercana con el aprendiz, que sepa acerca de sus intereses y su circunstancia particular. La enseñanza escolar debe considerar la existencia y la importancia de estos aprendizajes informales. Los maestros han de investigar y fomentar en los alumnos el interés por aprender en diferentes medios. La enseñanza debe favorecer los aprendizajes individuales y colectivos. La enseñanza ha de promover la relación entre disciplinas, áreas del conocimiento y asignaturas. El profesor ha de buscar que el estudiante aprenda en circunstancias que lo acerquen a la realidad, simulando distintas maneras de aprendizaje que se originan en la vida cotidiana, en el contexto en el que él está inmerso, en el marco de su propia cultura. El docente ha de diseñar estrategias que hagan relevante el conocimiento, fomenten el aprecio del estudiante por sí mismo, y por las relaciones que establece en el aula con otros y que le permiten aprender. Lejos de ser el transmisor del conocimiento, en esta Propuesta el profesor se transforma en un mediador. Como muestra la investigación, la interacción social es insustituible en la construcción del conocimiento. Es primordial fomentar la colaboración y propiciar ambientes en los que el trabajo en grupos sea central. Los maestros serán modelos de conducta para sus alumnos, por lo que han de ser vistos ejecutando los comportamientos que quieren impulsar en ellos, tanto frente a sus alumnos como compartiendo las actividades con ellos. Para poner al alumno en el centro de su práctica, el docente ha de promover que se involucre plenamente en su aprendizaje, para que sea un aprendiz activo.