1
Implica conectarse con uno mismo, reconocer fortalezas y retos, y aceptar la diversidad de pensamientos desarrollando flexibilidad mental.
2
Se basa en la curiosidad y en el método de prueba y error, entendiendo que equivocarse es parte esencial del proceso creativo.
3
Consiste en confirmar fuentes, cuestionar la información y analizar evidencias, como se ve en ejemplos donde frases mal atribuidas demuestran la importancia de verificar.
4
Implica evaluar ideas y experiencias para decidir, entendiendo que cuestionarse es clave para mantener una mentalidad flexible.
5
No es una confrontación, sino un intercambio de argumentos que exige escucha activa, respeto y claridad al expresarse.
6
Se basa en usar analogías y ejemplos para reforzar ideas, empleando creatividad y simplicidad para comunicar mejor.
7
Capacidad de cambiar de opinión ante nueva información.
8
Adaptarse sin perder identidad, saliendo fortalecido.