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La dignidad y libertad del hombre. Su vocación. La conciencia.

Presentación

Jugadas 8

Sobre esta actividad

La dignidad de la persona humana está enraizada en su creación a imagen y semejanza de Dios; se realiza en su vocación a la bienaventuranza divina. Corresponde al ser humano llegar libremente a esta realización. Por sus actos deliberados, la persona humana se conforma, o no se conforma, al bien prometido por Dios y atestiguado por la conciencia moral. (CIC 1700).

Creada por

Ecuador
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La dignidad y libertad del hombre. Su vocación. La conciencia.
 

La dignidad y libertad del hombre. Su vocación. La conciencia.Versión en línea

La dignidad de la persona humana está enraizada en su creación a imagen y semejanza de Dios; se realiza en su vocación a la bienaventuranza divina. Corresponde al ser humano llegar libremente a esta realización. Por sus actos deliberados, la persona humana se conforma, o no se conforma, al bien prometido por Dios y atestiguado por la conciencia moral. (CIC 1700).

por Alejandro Araujo
1

la dignidad y libertad del hombre

Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra. Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó.». (Gn 1,26-27).

La dignidad de la persona humana está arraigada en su creación a imagen y semejanza de Dios. Dotada de alma espiritual e inmortal, de inteligencia y de voluntad libre, la persona humana está ordenada a Dios y llamada, con alma y cuerpo, a la bienaventuranza eterna. (cf. CCIC 358).

La libertad es el poder dado por Dios al hombre de obrar o no obrar, de hacer esto o aquello, de elegir entre el bien y el mal, de ejecutar por sí mismo acciones voluntarias. (cf. CCIC 363).

La libertad caracteriza los actos propiamente humanos. Hace al ser humano responsable de los actos de que es autor voluntario. (CIC 1745).

La imputabilidad o la responsabilidad de una acción puede quedar disminuida o incluso anulada por la ignorancia, la violencia, el temor y otros factores psíquicos o sociales. (CIC 1746).

El derecho al ejercicio de la libertad es propio de todo hombre, en cuanto resulta inseparable de su dignidad de persona humana. Este derecho ha de ser siempre respetado, especialmente en el campo moral y religioso, y debe ser civilmente reconocido y tutelado, dentro de los límites del bien común y del justo orden público.


2

La libertad y la conciencia moral

La conciencia moral, presente en lo íntimo de la persona, es un juicio de la razón, que en el momento oportuno, impulsa al hombre a hacer el bien y a evitar el mal. (CCIC 372).

La dignidad de la persona humana supone la rectitud de la conciencia moral, es decir que ésta se halle de acuerdo con lo que es justo y bueno según la razón y la ley de Dios. (CCIC 373).

El acto es moralmente bueno cuando supone, al mismo tiempo, la bondad del objeto y del fin; las circunstancias pueden atenuar o incrementar la responsabilidad de quien actúa. (CCIC 368).

La conciencia recta y veraz se forma con la educación, con la asimilación de la Palabra de Dios y las enseñanzas de la Iglesia. Se ve asistida por los dones del Espíritu Santo y ayudada con los consejos de personas prudentes. (CCIC 374).

Los dones del Espíritu Santo son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir las inspiraciones divinas. Son siete: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. (CCIC 389).

Los frutos del Espíritu Santo son perfecciones plasmadas en nosotros como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: «caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia y castidad» (Ga 5, 22-23 [Vulgata]). (CCIC 390).



3

La libertad

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4

La dignidad del hombre, a imagen de Dios

5

La dignidad de la persona humana

6

Nuestra vocación.

7

La conciencia moral.

8

El aborto, moralmente malo.

9

¿Qué es la conciencia moral?

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10

La rectitud de la conciencia moral.

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