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La Oración del Padre Nuestro

Presentación

Jugadas 11

Sobre esta actividad

Al rezar el Padre Nuestro experimentamos una relación filial con Dios, es hablar y dialogar con Dios, que desea tener intimidad y amistad, es un regalo para compartir su alegría, que nos trae paz y descanso a nuestra alma.

Creada por

Ecuador
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La Oración del Padre Nuestro
 

La Oración del Padre NuestroVersión en línea

Al rezar el Padre Nuestro experimentamos una relación filial con Dios, es hablar y dialogar con Dios, que desea tener intimidad y amistad, es un regalo para compartir su alegría, que nos trae paz y descanso a nuestra alma.

por Alejandro Araujo
1

La oración de nuestro Señor es en verdad el resumen de todo el Evangelio.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

 

La oración de nuestro Señor es en verdad el resumen de todo el Evangelio. Por tanto, cada uno puede dirigir al cielo diversas oraciones según sus necesidades, pero comenzando siempre por la oración del Señor que sigue siendo la oración fundamental» (Tertuliano, De oratione, 1,6 y 10). (cf. CIC 2761).

 

Los salmos son el alimento principal de la oración cristiana y confluyen en las peticiones del Padre Nuestro, San Agustín afirma: «Recorred todas las oraciones que hay en las Escrituras, y no creo que podáis encontrar algo que no esté incluido en la oración dominical» (Epistula 130, 12, 22). (cf. CIC 2762)

 

La expresión tradicional “Oración Dominical” (es decir, “Oración del Señor”) significa que la oración al Padre nos la enseñó y nos la dio el Señor Jesús. Esta oración que nos viene de Jesús es verdaderamente única: ella es “del Señor”. Por las palabras de esta oración el Hijo único de Dios nos da las palabras que el Padre le ha dado (cf. Jn 17, 7): él es el Maestro de nuestra oración. (cf. CIC 2765).

 

Pero Jesús no nos deja una fórmula para repetirla de modo mecánico (cf. Mt 6, 7; 1 R 18, 26-29). Como en toda oración vocal, el Espíritu Santo, a través de la Palabra de Dios, enseña a los hijos de Dios a hablar con su Padre. Más todavía: la prueba y la posibilidad de nuestra oración filial es que el Padre «ha enviado [...] a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: “¡Abbá, Padre!'”‖» (Ga 4,6). (cf. CIC 2766).

2

La Oración del Padre Nuestro.

La oración empieza con la invocación: Padre Nuestro que estas en el cielo. “La expresión bíblica «cielo» no indica un lugar sino un modo de ser: Dios está más allá y por encima de todo; la expresión designa la majestad, la santidad de Dios, y también su presencia en el corazón de los justos. El cielo, o la Casa del Padre, constituye la verdadera patria hacia la que tendemos en la esperanza, mientras nos encontramos aún en la tierra. Vivimos ya en esta patria, donde nuestra «vida está oculta con Cristo en Dios» (Col 3, 3).” (CCIC 586). Dios está fuera del espacio y del tiempo, esto es difícil de concebir, pues nuestra existencia terrenal se desarrolla en esta categoría espacio temporal.

 

En el Padre Nuestro, las tres primeras peticiones tienen por objeto la Gloria del Padre: la santificación del nombre, la venida del reino y el cumplimiento de la voluntad divina. Las otras cuatro presentan al Padre nuestros deseos: estas peticiones conciernen a nuestra vida para alimentarla o para curarla del pecado y se refieren a nuestro combate por la victoria del Bien sobre el Mal. (CIC 2857).


Al rezar el Padre Nuestro experimentamos una relación filial con Dios, no es decir algo desatendido, tedioso y repetitivo, es hablar y dialogar con Dios, que desea tener intimidad y amistad, es un don, un regalo para compartir su alegría y entrar en su descanso, que nos trae paz y descanso a nuestra alma; no es un deber o una obligación, es también un combate duro y serio, pues hay muchas tentaciones del maligno, la principal es asumir que no se tiene tiempo. Hay que tener conciencia que nada somos sin la gracia de Dios, Jesucristo afirma: “separados de mí no podéis hacer nada.” (Jn 15, 5b).

 

Todo el Antiguo Testamento de la Biblia (la Ley, los Profetas, y los Salmos) se cumple en Cristo (cf. Lc 24,44). El Padre Nuestro es parte del Sermón de la Montaña (cf. Mt 5-7). «Esta oración es la más perfecta. En ella, no sólo pedimos todo lo que podemos desear con rectitud, sino además según el orden en que conviene exponerla.» (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 83, a. 9). (cf. CIC 2763) 

3

¿Porqué se llama la oración del Señor?

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4

La invocación inicial del Padre Nuestro

5

Primera, segunda y tercera peticiones.

6

Cuarta y quinta peticiones

7

Sexta y séptima peticiones.

8

El amén o "el fiat".

9

No nos dejes caer en la tentación.

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10

¿Cómo es posible el perdón?

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