El que primero se arrodilla primero se confiesa.
No por mucho madrugar amanece más temprano
Si el río suena, piedras lleva.
Un burro hablando de orejas.
A buen hambre no hay mal pan.
Cuando hay una gran necesidad, cualquier cosa es bienvenida
Afanarse no acelera la llegada de un nuevo día.
No debes señalar el error de otro, si tu mismo te equivocas.
Quién llega más rápido, será atendido primero.
Los indicios o señales permiten saber lo que sucede.