Anatomía de un mensaje de WhatsAppVersión en línea
por Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) www.incibe.es
Explicación
No conocemos al remitente, hay que ser cautos. No obstante, aún siendo conocido un remitente, hay que analizar bien el resto de elementos del mensaje puesto que frecuentemente, la desinformación en canales como WhatsApp la recibimos por parte de nuestros contactos.
Se introduce en el mensaje una página web legítima para dotarlo de mayor credibilidad.
En bulos y fake news en ocasiones podemos encontrar mensajes mal redactados o incluso con faltas de ortografía.
Una misma ayuda para todo tipo de colectivos no tiene mucho sentido. Es un reclamo para captar la atención del usuario que reciba el mensaje.
No redirige a una página web oficial del Gobierno. Si el usuario víctima pulsa sobre el link, acabará en una página web fraudulenta que posiblemente intente recopilar información privada sobre él.